Testimonios de superación

 

He vuelto a empezar

Tras 8 años de abandonar los estudios, decidí retomarlos para poder ejercer un empleo de grado en una profesión a la que tenía mucha ilusión en dedicarme. Para ello me propuse superar la prueba de acceso a la Universidad para mayores de 25 años, lo cual me resultó bastante complicado. Pues, cuando me percaté de todo lo que debía aprender y demostrar ante esa prueba, encontré que sería algo imposible para mí, me desmotivé y desilusioné, hasta el punto que determiné abandonar mi sueño. Justo en ese momento, y a través de un amigo, obtuve  información de un programa de estudio conocido como Taller de estudio Psico Mind. Se trataba de una nueva manera de canalizar el esfuerzo del estudio más atractiva y mucho más gratificante a nivel  personal, y en consecuencia natural, con mejores resultados en el expediente académico.  Decidí arriesgarme e intentar descubrir esta vía de estudio antes de rendirme y abandonar. La sorpresa fue inesperada por mi parte, cuando los resultados mejoraron y, al tiempo que ponía en práctica las pautas del autotaller, también cobraba  ánimos para seguir estudiando. Las ganas de estudiar volvieron con un sentido más estimulante, enriquecedor y constructivo, dándome respuestas jamás planteadas. Al día de hoy he conseguido mis ilusiones, pues he superado la prueba de acceso para mayores de 25 años y estoy haciendo un Módulo profesional de grado superior de servicios socioculturales a la comunidad sobre Integración social.  Este maravilloso taller del estudio  ha hecho posible que confíe más en mí misma, y sobre todo darme cuenta que no hay nada imposible, siempre y cuando una quiera esforzarse y se arriesga en el intento de convertir los sueños en realidad. Eva Moral Ramiro 

 

Soy biólogo molecular

Recuerdo con nostalgia las tardes en casa mirando de canalizar las ansias que yo tenía de hacer las cosas bien. El problema era: ¿Cómo?… Estoy convencido que sin su ayuda habría sido todo mucho más complicado. La verdad es que energía y motivación las tenía pero necesitaba pautas para saber cómo aplicarlas y el método Psico Mind actuó de biocatalizador para seguir adelante en mi tercer curso de Biológicas, con pendientes de los primer y segundo cursos… Después de pasar por vuestras manos he conseguido todas las metas profesionales que me he propuesto con sacrificio, entrega e ilusión, pero sobre todo con la confianza en mí mismo recuperada y unas técnicas eficaces. Así, obtuve la licenciatura de Biología, luego la de Bioquímica. Conseguí una beca Leonardo da Vinci para ir a Inglaterra y trabajar en un laboratorio de Genética. Me ofrecieron llevar a cabo un doctorado en Genética molecular, accedí y lo hice rápido y sin dificultades. Después del doctorado trabajé brevemente en la Universidad de Chicago, luego en la de Roma y de vuelta a Inglaterra. Si me llegan a decir entonces, cuando hice el Autotaller del estudio Psico Mind que llegaría hasta aquí, pues me hubiese echado a reír… Actualmente soy investigador de la Unión Europea y trabajo en la Universidad británica de Bradford… En un proyecto que intervienen 25 instituciones de toda Europa, así que me toca viajar muy a menudo. Espero que sigáis ayudando a jóvenes. Vale la pena. Yo procuro hacerlo con los chavales que empiezan a investigar conmigo. Es reconfortante ver cómo progresan y con ganas se llega lejos, y si a las ganas se le une una técnica depurada, no hay límites. Eduard Cemeli 

 

Creo en mí misma, he vuelto a nacer en todos los sentidos

Mi historia como estudiante de bachiller comenzó con un cambio de centro. Noté muchísimo el doble cambio, de la ESO a Bachiller y del colegio al instituto. Fue un salto difícil. Estudiaba muchas horas y suspendía, empecé a desanimarme. Incluso, me quedaron asignaturas pendientes, corría el riesgo de repetir… En septiembre aprobé dos de las cuatro que me quedaron en junio y conseguí pasar de curso. Mis profesores no confiaban en mí, tenían serias dudas sobre si podría sacarme el bachiller… mi tutor también. Empecé con mal pie el segundo curso porque me volvió a pasar más de lo mismo. Durante el primer trimestre me concentré en las dos asignaturas pendientes y las aprobé, pero las del segundo de bachiller las llevaba muy mal. Llegó un momento que el curso se me apoderó tanto que me daba igual abandonar los estudios, me sentía impotente… Incluso llegaron a decirme los profesores que si estaba así era porque no daba el nivel que tocaba y ahí me derrumbé totalmente. Aún así, con la autoestima tan baja decidí seguir intentándolo, no me gusta rendirme por lo que me digan si yo sé que soy perfectamente capaz de lograrlo. Tengo que añadir, a todo esto, que iba a clases particulares de repaso. Fue entonces, cuando unos amigos me hablaron muy bien del autotaller del estudio Psico Mind. Ya sin ganas y recursos para seguir adelante, decidí hacerlo y tomármelo en serio. Pensé que no me haría ningún mal, además, ya estaba al límite de abandonarlo todo… Pero, poco a poco, al ir avanzando e introduciendo en mi estilo de estudiar las pautas del autotaller me di cuenta de que todo lo que te digan desde fuera no tiene demasiada importancia. Lo que de verdad importa es que creo en mí y hasta donde puedo llegar, siendo honesta y realista. Con el método de estudio Psico Mind recobré las ganas de estudiar y hacer las cosas bien, con responsabilidad. Hasta fui dejando las clases particulares. ¡Así, con un cambio de mentalidad y en la manera de estudiar he llegado a aprobar el bachiller y la selectividad! Ahora, estoy en la universidad realizando mi primer año de carrera y construyendo el futuro que me espera, porque esto es sólo el comienzo. Gracias a este taller he vuelto a nacer en todos los sentidos, y no solo en resultados académicos, pues me hace sentir que puedo superar mis propias limitaciones. También, he crecido como persona y espero que otros muchos jóvenes, que se vean en situaciones parecidas a la mía en cualquier época de su vida, descubran que no hay nada perdido. Merece la pena mantener las ilusiones y seguir adelante con esfuerzo, entusiasmo y auto exigencia. Susana Estornell Munuera 

 

Tuve la oportunidad de comenzar de nuevo

Conocí el programa Psico Mind durante mis últimos cursos en el Instituto, en concreto durante el bachiller. El hecho de acumular cierta cantidad de cursos escolares implicaba una supuesta consolidación de técnicas de estudio propias. Y por lo cual, tuve dudas a la hora de decidirme a realizar el proyecto. Sin embargo, las incertidumbres desaparecieron desde el primer contacto, a partir de la primera sesión de trabajo. Tuve la oportunidad de volver de nuevo a los orígenes de las técnicas de estudio que creía dominaba. El recorrido del programa significó una transformación personal respecto a conseguir un estudio de calidad a partir de unas premisas básicas: saber leer bien un texto, saber comprender realmente lo más importante por partes, saber subrayar las palabras que son necesarias e imprescindibles… en definitiva, tuve la oportunidad de comenzar de nuevo y al mismo tiempo mejorar mi manera de estudiar para aprovechar el tiempo al máximo. Y es por eso, gracias a la decisión de hacer las sesiones del autotaller, que intento poner en práctica un lema personal que me sirve no sólo para la mejora de mi rendimiento académico, sino como forma de vivir, puesto que, no se trata de dedicar gran cantidad de horas para conseguir un objetivo, la cuestión consiste en conseguir tal objetivo en el tiempo necesario que te permita disfrutar del recorrido. Actualmente tengo 23 años y, después de licenciarme en Ciencias Políticas de la Administración, he decidido cursar un Máster en Comunicación de los conflictos Armados y Estudio de los Movimientos Sociales. No me conformo pensando que he aprovechado el tiempo, mi intención es seguir gozando de este viaje de superación personal que inicié con el auto taller del estudio. Joan Farrés Vidal 

 

Ahora, me conozco mejor como persona y como estudiante

Entre el primero y segundo trimestre, de mi primer curso de Bachillerato Tecnológico, he realizado todas las sesiones del autotaller Psico Mind. Ha sido un período de constante reflexión sobre mi pasado y presente, pero sobre todo de mi futuro. Ya en la primera sesión tomé conciencia de que para conseguir mis expectativas de mejorar las notas, que no eran malas, debía cambiar muchas cosas puesto que daba una calidad pésima en mi manera de estudiar. En las seis primeras sesiones del autotaller del estudio conocí los fallos de actitud personal y de rendimiento en mi manera de estudiar: Me faltaba concentración en lo que hacía en cada momento, planificación y motivación puesto que realizaba sin ilusión y calidad el poco esfuerzo que invertía en estudiar. Además, tenía un índice de rendimiento bajo en la lectura, pues daba una velocidad muy lenta para mi edad y curso… Para corregir y superar éstas, y otras carencias, ahora sé cómo invertirlas con técnicas y estrategias activas sobre  hábitos, valores y actitudes pautadas en el autotaller y sobre los que hago cada día un seguimiento responsable y autosuperador.

En las cinco últimas sesiones, aprendí y practiqué un método de estudio práctico y reflexivo. Es decir, que enfoco mi esfuerzo y concentración, primero, en captar las ideas principales de un texto y diferenciarlas de las secundarias. Luego, aprendo las respuestas a las ideas principales, reflexiva y razonadamente, haciendo el análisis subrayado. También, realizo esquemas parciales de las preguntas  importantes y generales de cada tema. Como paso final del método, hago la redacción de mis esquemas parciales por escrito, y por oral o mentalmente de los generales en los repasos. Con este método activo y práctico soy capaz de inventarme auto exámenes anticipándome a los oficiales de los profesores. Como conclusión de este autotaller del estudio quiero destacar que, ahora, me conozco mejor como persona y como estudiante. Además sé cómo superar mis carencias o fallos en mi estilo de estudio. En consecuencia, estoy descubriendo la satisfacción interna de un trabajo bien hecho y, a la vez, saco notas más brillantes con mayor seguridad y autonomía personales. Carlos Conejo Barceló 

 

He descubierto el enorme potencial que tengo

En los niveles de enseñanza Primaria y en la ESO siempre sacaba una media de notable, sin apenas estudiar. Pues mi esfuerzo consistía en memorizar la noche anterior la lección objeto de examen. Es decir, que me dejaba llevar por la comodidad y la pereza. Así llegué a cuarto de ESO y me fui a Irlanda a hacerlo para sumergirme en otra cultura y lanzarme a hablar el inglés. El curso 2011/12 volví a España para cursar 1º de Bachillerato y, desde luego, me enfrentaba a un doble cambio de esfuerzo en mi manera de enfocar el estudio. Por una parte el aplazado salto en la exigencia de 4º de ESO al Bachillerato, y por otra, la vuelta al sistema educativo español bastante diferente del anglosajón. Fue en esta situación delicada, como estudiante, cuando tuve noticias a través de mi familia de este cursillo teórico y práctico del estudio, y decidí hacerlo con responsabilidad. Estoy muy contenta de haberlo hecho con seriedad y valentía de esfuerzo. Pues he descubierto el enorme potencial que tengo y que, con un método de estudio adecuado, las notas vienen solas. Trabajando bien y de manera constante, un poco cada día, no hay nada que impida sacar buenas notas y sentirse bien interiormente, que es lo esencial. Lo he podido comprobar por experiencia propia. Con la práctica diaria y constante de las pautas de esfuerzo mental marcadas por el autotaller del estudio he realizado un curso de 1º de Bachillerato con alto nivel de auto exigencia y lo he terminado con unas notas excelentes. Pero lo que tiene más importancia es que me siento orgullosa de mí misma, pues he madurado mucho a lo largo del curso, y me llena de satisfacción personal el hecho de que muchas amigas mías se sorprendan del cambiazo que he pegado. Hasta el punto, de que la mayoría de ellas recurren a mí a la hora de pedir consejos y ayuda. Clara Artigues Moll 

 

Pensaba que nunca podría finalizar unos estudios universitarios

Tenía la ilusión de finalizar los estudios universitarios de Farmacia. Era de los que estudian memorizando hasta la saciedad. Reconozco que sabía que no estaba estudiando bien, no era un estudio que permitiera saber, conocer, simplemente «vomitaba» todo lo que había memorizado. Había desarrollado habilidades para memorizar, pero me faltaba aprender. El método Psicomind me permitió empezar a estudiar, y después vino el gusto en aprender y crecer como estudiante y persona. Hoy en día sigue estudiando con un método más basado en esquemas y redacciones de calidad. No me preocupa tanto retener sino comprender. Conseguí disfrutar estudiando y creo poder decir que siempre estudiaré. Ahora me agoto como antes. Animo a seguir este método. Manuel Oliver