Como padres es fácil preguntarse cómo poder ayudar a nuestros hijos. La voluntad y las intenciones son claras, pero… cuáles serían las mejores pautas para ayudarlos a ser buenos estudiantes. Seguidamente os exponemos algunos buenos consejos para ayudar a vuestros hijos a ser, no sólo buenos estudiantes, también buenos profesionales del futuro.                                                           

1- Les facilitáis un espacio en casa donde puedan hacer las sesiones de estudio y trabajos personales de manera autónoma, cómoda y favorable a mantener su concentración.

2- Les aconsejáis y exigís una buena organización y planificación de su tiempo, tanto de estudio personal como de ocio y de libre disposición.

3- Les ofrecéis ayuda y colaboración para cumplir sus obligaciones de estudiantes, pero nunca los suplantáis en el esfuerzo que pueden y deben realizar ellos.

4- Les valoráis el esfuerzo, la responsabilidad y la ilusión que ponen en aprender y cumplir sus obligaciones mucho más que las notas que consigan.

5- Les aceptáis incondicionalmente tal como son, con sus cualidades y limitaciones, estimulándoles hacia la superación permanente.

6- Les ayudáis, con autoridad amorosa pero firme, a crecer en autonomía, hábitos de esfuerzo de estudio y responsabilidad.

7- No comparáis nunca los triunfos o fracasos de un hijo con los éxitos o fracasos de otros miembros familiares, o del entorno de amistades.

8- Les pedís, a cada cual, metas u objetivos posibles y realistas, de acuerdo con sus habilidades naturales y capacidades para el estudio que tienen.

9- Les comparáis el estudio a un deporte que requiere entreno diario, motivación, disfrute, concentración y alta autoexigencia.

10- Les escucháis en sus conflictos académicos, pero nunca les dais la razón sin antes saber la opinión al respecto de sus educadores o profesores.

11- Estáis muy alerta para que no os transfieran su obligación de estudiar, como si fuera una responsabilidad vuestra y no de ellos superar los cursos.

12- Periódicamente, por ejemplo cada semana, y no precisamente cada día o cuando hay exámenes, habláis sobre la marcha del curso y les estimuláis a superarse.

13- Les ayudáis, poco a poco, a aclararse para hacer una buena elección de los estudios que piensan hacer, reflexionando con ellos sobre las asignaturas que más les gustan, tienen mejores aptitudes, rinden más con menor esfuerzo, profesión en que les gustaría trabajar…

14- Actuáis siempre muy unidos y en coherencia, evitando en su presencia tanto las discusiones como las discrepancias, sobre en aspectos que referentes a ellos.

15- Habláis con ellos del uso selectivo de la TV, programas de videoconsolas, internet… En fin, vigiláis para que no se enganchen a programas basura y a videojuegos deformativos.

16- Les enseñáis el valor de la lectura como afición para que les facilite el estudio, aumente su capacidad de concentración, su riqueza de vocabulario y su facilidad de expresión.

17- Lográis en vuestro hogar un clima familiar afectivo, alegre, motivador, dialogante, de mutua confianza, en definitiva equilibrado emocionalmente.

18- No les prometéis recompensas por hacer o conseguir lo que es su deber, y nunca les prometéis o amenacéis con algo que no penséis cumplir.

19- Les hacéis comprender que si sus profesores consideran conveniente repetir un curso no es una tragedia, sino todo lo contrario una oportunidad para encauzar a mejor su futuro.

20-Tratáis a vuestros hijos como os gustaría que les tratasen los demás, con cariño, respeto, confianza, sinceridad…pero también con firmeza, cuando es necesario.

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