Conocerse para superarse como lector y como estudiante.

 Objetivos previstos

1. Conozco y aprendo a medir los índices de la calidad en la lectura: velocidad, comprensión y retención, junto con el rendimiento lector muy relacionado con la calidad de estudio.

2. Hallo mis índices lectores de velocidad, comprensión, retención y rendimiento para conocer la calidad lectora que doy según los indicadores anteriores.

3. Tomo conciencia sana y realista, honesta y superadora ante esta poderosa herramienta de cara el estudio.

4. Admito una revisión anual de estos indicadores para tener siempre a punto esta técnica fundamenta para llegar a conseguir un estudio rentable.

Procedimiento

    • El objetivo 1 lo conseguirás mediante la lectura atenta con asimilación de los conceptos y fórmulas de los indicadores y baremaciones para determinar la calidad de lectura, que se explican en el documento teórico de la actividad 1.

    • El objetivo 2 supone realizar los ejercicios que se proponen en la actividad 2, u otros equivalentes, ayudándote de una tercera persona como pueda ser algún familiar, amigo, tutor, etc. que te ayude para  obtener algunos datos y resultados para hacer el análisis objetivo sobre la calidad de tu lectura, en el momento presente y tomes conciencia de mejorarlos o mantenerlos, de acuerdo con tu edad o curso.

    • Los objetivos 3 y 4 surgen de la aceptación reflexiva, honesta, valiente y comprometida del análisis de los resultados obtenidos en los  ejercicios del objetivo 2.

    • Para obtener resultados fiables es conveniente realizar al menos tres de los ejercicios propuestos y hallar la media aritmética como representativa y fiable para hacer las reflexiones y sacar conclusiones.

Índices lectores, valores y baremaciones de calidad lectora. 

Documento teórico y práctico.

La lectura es la herramienta más poderosa para un estudio eficaz. De una forma u otra estudiar presupone siempre leer. Por consiguiente, es muy conveniente que sepas cómo lees para superarte en cómo estudias. Hay tres indicadores que los expertos en el tema, maestros y pedagogos, utilizan para medir la calidad de esta operación de la mente:

La velocidad en la lectura, que consiste en lo rápido que es uno cuando lee. Se mide en las palabras leídas durante un minuto. Lógicamente, a mayor rapidez mejor se aprovecha el tiempo y, por tanto, mayor eficacia lectora y de estudio. ¿Cómo se halla la velocidad lectora (VL)? Lee un texto y calcula aproximadamente el número de palabras(N) que tiene -para ello cuenta el número de palabras de una línea al azar y multiplica por las líneas que tenga. Cronometra el tiempo en segundos(t) que inviertas en leerlo con tu velocidad habitual y en silencio. A continuación aplica la siguiente fórmula y hallarás tu velocidad en palabras por minuto (ppm) con la que has leído.

La velocidad normal para edades, o bien cursos equivalentes, de acuerdo con las valoraciones de orientación, es la siguiente:

10 – 12 años (5º – 6º cursos de Primaria):   200 ppm.

12 – 14 años (1º – 2º cursos de ESO):         270 ppm

14 – 17 años (3º – 4º ESO, 1º Bto/1ºProf.): 340 ppm

17 – 20 años (2º Bto/Mod./Univ.):               410 ppm

El índice de comprensión lectora trata de medir el grado de captación y de retención de los contenidos que acabas de leer. Por supuesto que a más te enteres y más cosas retengas mejor será tu calidad lectora.

¿Cómo se halla la comprensión en la lectura (CL)? Necesitas de una persona que prepare entre unas 10-15 preguntas (P) sobre los contenidos del texto leído. Después que te corrija las respuestas buenas (R) y aplica la sencilla fórmula matemática que te dará el nivel de comprensión lectora que has dado en tantos por ciento (%).

Una valoración orientadora de los expertos en el tema es la siguiente:

87 – 100 Muy alta, 62 – 75  Normal,  75 – 87 Alta, 50 – 62  Baja, < 50  Mala.

Para obtener el mejor rendimiento en la lectura has de saber conjugar la mayor velocidad con la mejor comprensión porque, como indica la sencilla fórmula para obtener este índice lector, es directamente proporcional a la velocidad y a la comprensión. Obtendrás tu rendimiento (RL), según los expertos, multiplicando la velocidad (VL) por la comprensión (CL) que hayas obtenido y dividiendo el resultado por 100. El resultado es un valor numérico abstracto que los expertos interpretan con la siguiente valoración orientadora para los intervalos de puntuación obtenida:

400 – 500  Muy alto, 150 – 250  Normal, 250 – 400  Alto , 75 – 150 Bajo, < 75 Malo.

¿Cómo puedo conocer mis índices lectores?

La lectura es herramienta fundamental para adquirir conocimientos. Es importante que conozcas el estado de esta herramienta tan poderosa, es decir, tu rendimiento lector.

  1. Elige una lectura que tenga entre 400 – 800 palabras. Cuéntalas antes.
  2. Pide a un amigo o familiar que cronometre el tiempo que vas a invertir en leerlas en silencio con tu velocidad habitual.
  3. La misma persona que te ayuda debe preparar entre 10 preguntas para responderlas luego sobre lo que leíste.
  4. Una vez leído el texto, hechas las preguntas y corregidas las repuestas, aplica las fórmulas V, C y R.
  5. Repite los pasos 1-2-3-4 con unos tres textos más de diferente dificultad.
  6. Saca la media aritmética  de los resultados obtenidos en cada uno de los índices lectores.
  7. Toma conciencia de tu situación y fíjate objetivos de superación.
  8. Repite cada curso este análisis de tus índices lectores para no estancarte.

Velocidad, comprensión y rendimiento

Baremos orientativos

VELOCIDAD MÍNIMA EXIGIBLE

(ppm = palabras por minuto)

10 – 12 años = 200  ppm

12 – 14 años = 270 ppm

14 – 17 años = 340 ppm

17 – 20 años = 410 ppm

NIVELES DE COMPRENSIÓN (%)

87- 100  = Muy alta

75 –  87  = Alta

62 –  75  = Normal

50 –  62  = Baja

< 50       = Mala

NIVELES DE RENDIMIENTO

400 – 500 = Muy alto

250 – 400 = Alto

150 – 250 = Normal

75 – 150   = Bajo

< 75         = Malo

 

Recordatorio fórmulas:

 

Ejercicio 1

Texto 1.- IMPORTANCIA DE LA LECTURA EN LA SOCIEDAD ACTUAL

  • Nº de palabras: 500

Tiempo en segundos_____

¿Sabes leer?…”Naturalmente”, me dirás, “lo aprendí en la escuela y desde entonces he pasado años practicando”. Pero, ¿cómo dominas la “comprensión de un mensaje expresado en símbolos gráficos, o letras?”, como se suele definir la lectura, o habilidad mental del proceso lector. Y es que leer bien no es tan fácil como a primera vista parece porque requiere entreno y esfuerzo de superación permanente.

Si en tu profesión necesitas de las matemáticas, ¿te has conformado con los conocimientos adquiridos en la escuela en ese campo?… Si eres técnico, indudablemente habrás tenido que mejorar las habilidades en el uso del compás y del cartabón, que aprendiste en las clases de dibujo de la escuela. Y, ¿qué ha ocurrido con la capacidad, o mejor, con la destreza en la lectura?…Porque es necesaria en cualquier profesión, desde un camarero hasta un profesor. ¿Qué es lo que has hecho para mejorar la lectura desde tus diez o doce años?…¿Te has entrenado, la has mejorado, la has perfeccionado?…Porque es necesario para poner apunto esta herramienta muy poderosa de estudio  y ser brillante en el trabajo intelectual.

Hay diferentes maneras de leer, que toda persona culta o que quiere estudiar debería conocer y dominar. Esta verdad no es algo nueva, el gran escritor y pensador alemán Goethe ya se quejaba en una carta a su amigo Eckermann: “La gente sencilla no sabe el tiempo y los esfuerzos que cuesta aprender a leer. Yo he necesitado para ello ochenta años y no estoy seguro de haberlo conseguido a la perfección.”

La importancia de la lectura se puede razonar desde varios puntos de vista. En primer lugar, la lectura y el estudio son dos operaciones de la mente humana que no se pueden separar para lograr aprender. En consecuencia, los actos mentales de leer y aprender se hallan profundamente relacionados, incluso en nuestra época que se han perfeccionado tanto los medios audiovisuales como la radio y la televisión, los libros siguen y seguirán siendo el medio más importante para transmitir la cultura y el saber. Es por la lectura que se hacen presentes las experiencias realizadas por hombres de todos los tiempos, nos instruyen y nos ayudan a ahorrar muchas experiencias propias. Sin escritura y sin lectura sería imposible todo posterior desarrollo cultural, científico y tecnológico. Miles de millones de ideas y experiencias esperan en las bibliotecas a que alguien las aprenda  y las lleve a la práctica.

Por otra parte, el enorme ascenso del desarrollo del saber humano provoca una masa inmensa de escritos. Cada año aparecen, por ejemplo, sólo en España -sin contar las publicaciones en la América de habla española- más de 10.000 títulos de libros. Mucho más de la mitad de los cuales son libros especializados. Hay que añadir más de 5.000 revistas. Se calcula que cada año se publica el impresionante número de 100.000 artículos especializados.

Finalmente, aunque cada uno no haya de leerlo todo, cada lector tiene ya materia de sobra, mucho más de la que puede dominar con el nivel de lectura infantil de la Escuela Primaria. La lectura es necesaria par realizar cualquier profesión. Los sondeos de opinión demuestran que los empleados de grado medio, o diplomados, por ejemplo secretarias y maestros, han de pasarse leyendo una tercera parte de su tiempo de trabajo. Con frecuencia esa proporción crece a la mitad y aún más en los empleados de grado superior, como abogados, médicos o licenciados.

En conclusión, la lectura voluntaria y recreativa en tiempo de ocio es muy conveniente para hacer frente a los retos de la sociedad del siglo XXI. Sobre todo si se piensa seguir estudios brillantes y ser un profesional competente no basta una lectura mediocre e infantil. Conviene recordar que los libros son siempre maestros y amigos que enseñan muchas cosas a lo largo de la vida.

Control de valoración

  1. ¿Qué responde la mayoría de la gente al preguntarles si saben leer?

  2. ¿Por qué es necesario mejorar la calidad de la lectura?

  3. ¿Qué le decía Goethe a un amigo respecto a lo que supone aprender a leer bien?

  4. ¿Quién era Goethe? 

  5. Señala unas tres razones sobre la importancia de la lectura en la sociedad contemporánea.

  6. ¿Cuántos títulos de libros se publican al año en español? ¿De ellos cuántos son libros sobre temas especializados?

  7. ¿Qué parte del horario de trabajo utiliza un empleado de grado medio para leer?¿Y un empleado de grado superior?

  8. ¿Los medios audiovisuales, como la radio y la televisión, llegarán a sustituir a la lectura para aprender y adquirir cultura? Comenta y razona tu respuesta?

  9. En un año se publican en España … revistas, en las que aparecen publicados unos……………………..artículos especializados.             

  10. ¿Por qué es muy conveniente y necesaria la lectura voluntaria y recreativa los tiempos actuales?

Calcula tus índices lectores aplicando las fórmulas de las Actividades 1 y 2

  • Índices lectores:

Velocidad: …………Comprensión: …………..Rendimiento:……………..

 

 

Ejercicio 2

Texto 2.- EL PESCADORCITO HURASHIMA.

  • Nº de palabras: 650

  • Tiempo en segundos______

Vivía muchísimo tiempo hace, en una isla del mar del Japón, un pescadorcito llamado Urashima, amable muchacho, y muy listo con la caña y el anzuelo. Cierto día salió a pescar en su barca; pero en vez de coger un pez, ¿qué piensas que cogió? Pues bien, cogió una gran tortuga con una concha muy recia y una cara vieja, arrugada y fea, y un rabillo muy raro. Bueno será que sepas una cosa, que sin duda no sabes, y es que las tortugas viven mil años: al menos las japonesas los viven.

Urashima que no lo ignoraba, dijo para sí: Un pez me sabrá tan bien para la comida y quizá mejor que la tortuga. ¿Para qué he de matar a este pobrecito animal y privarle de que viva aún novecientos noventa y nueve años? No, no quiero ser tan cruel. Seguro estoy  que mi madre aprobará lo que hago. Y en efecto, echó la tortuga de nuevo en el mar.

Poco después aconteció que Urashima se quedó dormido en su barca. Era tiempo muy caluroso de verano, cuando casi nadie se resiste al mediodía a echar una siesta. Apenas se durmió, salió del seno de las olas una hermosa dama que entró en la barca y dijo:

-Yo soy la hija del dios del mar y vivo con mi padre en el palacio del Dragón, más allá de los mares. No fue la tortuga la que pescó poco ha y tan generosamente pusiste de nuevo en el agua en vez de matarla. Era yo misma, enviada por mi padre, el dios del mar, para ver si tú eras bueno o malo. Ahora, como ya sabemos que eres bueno, un excelente muchacho que repugna toda crueldad, he venido para llevarte conmigo. Si quieres nos casaremos y viviremos juntos felizmente juntos, más de mil años, en el palacio del Dragón, allende los mares azules.

Tomó entonces Urashima un remo y la princesa marina otro; y remaron, remaron, hasta llegar por fin al palacio del Dragón, donde el dios del mar vivía e imperaba como rey, sobre todos los dragones, tortugas y peces. ¡Oh!, que sitio tan divertido y rico era aquél. Los muros del palacio eran de coral; los árboles tenían esmeraldas por hojas, y rubís por fruta, las escamas de los peces eran de plata, y las colas de los dragones, oro. Piensa en todo lo más bonito, primoroso y luciente que viste en tu vida, ponlo junto, y tal vez concebirás entonces lo que el palacio parecía. Y todo ello pertenecía a Urashima. Y ¿cómo no, si era el yerno del dios de la mar y el marido de la adorable princesa?

Allí vivieron felices más de tres años, paseando todos los días por entre aquellos árboles con hojas de esmeraldas y frutas de rubíes. Pero una mañana dijo Urashima a su mujer: Muy contento y satisfecho estoy aquí. Necesito, no obstante, volver a mi casa y ver a mi padre, a mi madre ya mis hermanos y a mis hermanas. Déjame ir por poco tiempo y pronto volveré.

No gusto de que te vayas, contestó ella. Mucho temo que te suceda algo terrible; pero vete, pues así lo deseas y no se puede evitar. Toma, con todo, esta cajita, y cuida mucho de no abrirla. Si la abres, no lograrás nunca volver a verme. Prometió Urashima tener mucho cuidado con la caja y no abrirla por nada del mundo. Luego entró en su barca, navegó mucho, y al fin desembarcó en la costa de su país natal.


Control de valoración

  1. ¿En qué país vivía Urashima?

  2. ¿En qué salió a pescar y qué es lo que pescó?

  3. ¿Por qué echó de nuevo la tortuga al mar?

  4. ¿Quién era en realidad dicha tortuga?

  5. ¿Qué le propuso la hermosa dama cuando salió del agua?

  6. ¿Cómo era el palacio del dragón donde vivía el dios del mar?

  7. ¿Por qué le pertenecía dicho palacio a Urashima?

  8. ¿Cuánto tiempo vivió allí

  9. ¿Por qué Urashima se quiere marchar del palacio al final?

  10. ¿Qué sucedería si Urashima abría la caja que le da su mujer antes de marchar?

 

Calcula tus índices lectores aplicando las fórmulas de las Actividades 1 y 2

  • Índices lectores:

Velocidad: …………Comprensión: …………..Rendimiento:……………..

 

Ejercicio 3

Texto 3.- LA VIEJA DE LOS NUEVE CHALECOS

  • Nº palabras: 800 Tiempo en segundos _____

Dicen que por estos contornos vivía una vez una vieja llamada Dochia, mala y fea, gruñona y áspera, pendenciera y quisquillosa, famosa hasta en lugares muy lejanos por su lengua venenosa y por su mal corazón. Y dicen llena estaba de veneno que si bebía de un río en un valle, se envenenaba el agua desde sus fuentes hasta el mar.

Tenía la vieja un hijo llamado Dragomir, que se había casado con una muchacha hermosa, buena, hacendosa, trabajadora, sumisa y dulce, que ni buscando con candil se encontraba otra como ella. Pero a la vieja malvada nada de lo que hacía su nuera le parecía bien; continuamente la acusaba de orgullosa, respondona, vaga, torpe y perezosa, y le mandaba los peores trabajos.

Un día se le ocurrió a la vieja coger un montón de lana negra, llamar a su nuera y decirle:

-Mira esta lana. Te la vas a llevar al río y la vas a lavar hasta volverla blanca. Y mientras no esté blanca como la nieve no se te ocurra pisar esta casa ni buscar a tu marido. Cogió la pobre muchacha el montón de lana y un trozo de jabón y se fue al río triste, cabizbaja, abatida y pesarosa, pues de sobra sabía que iba a trabajar en vano y que la lana no se volvería blanca por mucho que la lavase. De todos modos cuando llegó al río se arremangó, se arrodilló y comenzó a restregar con tanto ahínco que, a pesar de ser invierno, tenía que secarse el sudor que le corría por la cara. Pero la lana parecía cada vez más negra y reluciente y la muchacha restregaba y lloraba, lloraba y restregaba.

Al cabo de un buen rato, pasaron por allí dos viejos de pelo completamente blanco y barbas hasta la cintura también del todo blancas. Se levantó ella para besarles la mano, porque en aquellos tiempos se honraba mucho a todos los ancianos, y les saludó con todo respeto y humildad. Aquellos viejos eran Dios y San Pedro, pero eso no lo sabía ella.

-Dinos, hija -le habló uno-, ¿qué haces con es lana tan negra? ¿Y por qué llorabas tan amargamente antes de acercarnos nosotros?-le preguntó el otro.

-¿Cómo no voy a llorar? -dijo la pobre- . Tengo una suegra tan mala que hay que huir de ella como de la peste. No sabe qué hacerme para atormentarme ni qué trabajos imposibles buscar para mí; y si no puedo hacerlos le dice a Dragomir, mi marido, que soy vaga, torpe y perezosa. Y sollozando de nuevo, siguió lavando y diciendo:

-Miren, miren ustedes lo que se le ha ocurrido ahora; que lave esta lana negra hasta blanquearla y que mientras no sea como la nieve, que no vuelva a casa…

Dios y San Pedro se apiadaron de la muchacha. Le bendijo el Señor la lana, que enseguida se volvió blanca, y le dio además un manojo de campanillas de las nieves para que se lo llevara a la vieja. A esta flor, graciosa y delicada, blanca, muy levemente perfumada, le tienen los rumanos muy especial cariño. Después de los crudos y largos inviernos que caen sobre el país, este encantador mensajero de la primavera, que saca de entre la nieve su frágil cabecita verde y blanca, simboliza la vuelta a la vida, al calor, a la luz, al retorno de la alegría, de los días largos, de la riqueza, y es recibido con júbilo y pregonado como buena nueva.

Cogió la muchacha las flores y la lana, volvió a besar con agradecimiento la mano de los ancianos y corrió hacia su casa. Pensaba ella que su suegra miraría la lana y que la regañaría, diciendo que no estaba bastante blanca, pero la vieja en cuanto vio las flores, comenzó a dar gritos y saltos:

-¡Ay, que ya está aquí la primavera y yo todavía no he ido al monte con las cabras! ¡Ay, que se me echa la primavera encima y mis cabras están aquí todavía!

-Y sin mirar nada más y sin preocuparse de otra cosa, se puso sus nueve chalecos de piel, uno encima de otro, sacó las cabras y se las lleva al monte. Mandó entonces Dios unos días calurosos como de verano y luego mandó lluvia y aguanieve, que le empaparon a la vieja el chaleco de encima. Se lo quitó ella porque pesaba mucho y estaba calado, pero como no cesaba de llover, se los fue quitando todos, uno por uno. Y el día que se quitó el último, mandó el Señor una helada tan grande que crujían y se abrían las rocas; la vieja se quedó convertida en un bloque de hielo con sus cabras y todo. El hielo se petrificó y aún hoy el viajero que recorre los Cárpatos puede ver a Dochia si sube al monte que, desde entonces, se llama Bábele, que quiere decir las Viejas.

 

Control de valoración

  1. ¿Cómo era Dochia, la vieja del cuento? Di unas tres características.
  2. ¿Qué ejemplo o comparación pone la autora de la historia para dar a entender que la  vieja Dochia era muy mala?
  3. ¿Cómo resumirías el problema más importante que tiene la mujer de Dragomir, el hijo de la vieja?
  4. Explica en qué consiste un encargo concreto que le hace la vieja a la mujer de su hijo
  5. ¿Por qué iba triste y pesarosa la chica a lavar la lana?
  6. ¿Cómo demuestra su respeto a los dos señores de pelo y barba blancos ……..  que se le aparecen?
  7. ¿Quiénes eran esos dos señores?
  8. ¿Por qué tienen especial cariño los rumanos a las flores llamadas campanillas?
  9. ¿De qué muere la vieja?
  10. ¿En qué queda convertida la vieja según esta historia?

 

Calcula tus índices lectores aplicando las fórmulas de las Actividades 1 y 2

  • Índices lectores:

Velocidad: …………Comprensión: …………..Rendimiento:……………..

 

Ejercicio 4

Texto 4.- JUAN SIN MIEDO

  • Nº de palabras 835

  • Tiempo en segundos…………..

Hay numerosos cuentos de hadas que tratan de la necesidad de poder experimentar la sensación de miedo. En ellos, el héroe soporta tranquilamente aventuras tan terroríficas que pondrían los pelos de punta a cualquiera, sin que, en ninguna parte, se vea dominado por la ansiedad. Sin embargo, no puede encontrar satisfacción alguna en la vida si antes no experimenta lo que es el miedo. En muy pocas historias el héroe reconoce, desde el comienzo, que el no poder sentir temor es un defecto.

Este es el caso de la historia Juan sin miedo contada por los Hermanos Grimm. Desafiado por su padre a que haga algo por sí mismo, el protagonista responde: “Me gustaría saber qué es eso de tener miedo, es algo que no consigo entender” Dispuesto, pues, a lograr sus objetivos, el muchacho se expone a horripilantes aventuras, pero todo resulta en vano, no experimenta sensación alguna de miedo. Finalmente, con lo que podríamos calificar de fuerza sobrehumana y de valentía extrema para cualquier persona normal capaz de sentir miedo, el héroe consigue desencantar el castillo embrujado  de un rey.

Como recompensa, éste le ofrece a su hija en matrimonio. “Me parece muy bien”, replicó Juan al rey, “pero sigo sin saber lo que significa temblar de miedo” Esta respuesta implica el reconocimiento de que en tanto no consiga sentir temor, el protagonista no estará preparado para contraer matrimonio. Este hecho se resalta, en la historia, por las palabras del héroe quien, aun sintiéndose atraído por esposa, no se cansa de repetir “si pudiera conocer lo que es el miedo”.

Consigue el descubrimiento del miedo en el lecho nupcial. La princesa, su mujer, le demuestra lo que es sentir temor al echarle una noche un cubo de agua fría repleto de pececillos del río, después de arrancarle la manta que lo cubría. Al notar que los diminutos peces se retuercen y colean con su cuerpo, se despierta de un salto y exclama: “¡Oh, qué susto me has dado, querida esposa! Sí, ahora ya sé lo que es temblar de miedo”.

Gracias a su mujer, el héroe de la historia encuentra en la cama nupcial aquello que había estado ausente durante su vida. Para el niño que lee el cuento, más que para el adulto, queda bien patente que sólo podemos encontrar las cosas allí donde las perdimos por primera vez. El relato de la historia nos indica que el audaz protagonista, en su inconsciente, perdió la capacidad de temblar para no tener que enfrentarse a las sensaciones que, una vez en la cama con su mujer, podrían llegar a vencerle: es decir, las emociones sexuales. No obstante, sin esas sensaciones, como él mismo repite a lo largo de la historia, no logra ser una persona completa en todos los aspectos; la idea de casarse no le atrae en absoluto si ante no consigue experimentar el temor.

El héroe de este cuento no podía estremecerse debido a la represión de todas sus sensaciones sexuales, como nos lo demuestra el hecho de que, al recuperar sus temores sexuales, el protagonista puede ya alcanzar la felicidad. En esta historia hallamos algunas sutilezas, fáciles de captar por el consciente, aunque no por eso dejan de hacer mella en el inconsciente. El título del cuento sugiere ya que el héroe va en busca del miedo. Pero a lo largo del relato se hace hincapié en el hecho de estremecerse o temblar: el héroe afirma que es algo que se escapa a su comprensión. Frecuentemente,  la  ansiedad sexual se experimenta bajo la forma de una repugnancia; el acto sexual hace estremecer a la persona que se siente ansiosa por experimentarlo, pero no suele causar miedo alguno.

Tanto si el lector de esta historia capta, o no, que las angustias sexuales del héroe dieron pie a su incapacidad para estremecerse del miedo, el incidente que finalmente le hace temblar sugiere la naturaleza irracional de algunas  de nuestras ansiedades. Al tratarse de un temor que tan sólo su mujer puede liberarlo, por la noche y en la cama, podemos adivinar fácilmente cuál es la naturaleza subyacente de dicha angustia.

Para el niño, que se siente más temeroso de noche cuando está en la cama, pero que, en ciertas ocasiones, se da cuenta de lo irracional de sus ansiedades, esta historia resulta sumamente rica, pues le insinúa con posibilidad de darse cuenta de que, bajo la ostentación de carencia de angustias o miedos, puede haber ocultos temores infantiles e inmaduros a los que se ha negado el paso a la conciencia.

Sea cual sea el modo en que se interprete, la historia asegura que la felicidad conyugal no se alcanza si antes si antes nos se experimentan todas aquellas sensaciones  que habían permanecido inaccesibles hasta entonces. Por otra parte, el relato nos indica que es la mujer quien descubre las cualidades humanas de su pareja, pues sentir miedo es humano, en cambio no sentirlo no es humano. Por último, a la manera de los cuentos de hadas, este relato nos revela que, en el postrer eslabón hacia la madurez completa, las represiones han de ser vencidas.

 

Control de valoración

 

1-¿De qué colección de cuentos es la historia comentada en el texto?

2-¿Qué es lo que quiere saber el protagonista?

3-¿Cómo demuestra su valentía el héroe de la historia?

4-¿Cómo reacciona Juan sin miedo al premiarle el rey con la mano de la princesa?

5-Explica con brevedad el incidente que hace temblar de miedo al protagonista

6-¿Cómo valoras que el protagonista no sienta miedo?

7-¿Cuándo y cómo alcanza nuestro héroe la felicidad?.

8-¿Cuál es el problema que presenta el protagonista bajo la apariencia de valentía?

9-¿Por qué Juan sin miedo no podía estremecerse?

10-¿Es bueno que la persona humana sienta miedo?……….Explica por qué

 

Calcula tus índices lectores aplicando las fórmulas de las Actividades 1 y 2

  • Índices lectores:

Velocidad: …………Comprensión: …………..Rendimiento:……………..